Sale a la luz el verdadero motivo por el que Carmen Borrego quería abandonar ‘Supervivientes’

Supervivientes: Carmen Borrego al borde del abandono

Carmen Borrego está viviendo una de las experiencias más duras de su vida en Supervivientes. La colaboradora de televisión no está aguantando bien las condiciones extremas del reality, que ponen a prueba su resistencia física y mental. Después de tres días sin apenas comer, Carmen ha mostrado su deseo de abandonar el programa, pero no solo por el hambre, sino también por su bajo rendimiento en las pruebas.

En la primera prueba, Carmen demostró que no estaba en buena forma física. Tuvo que enfrentarse a un circuito de barro que le costó más de dos minutos completar, mientras que sus compañeros lo hacían en la mitad de tiempo, incluso Arantxa del Sol, que estaba lesionada. Sin embargo, Carmen no se rindió y siguió adelante. Pero la segunda prueba fue la gota que colmó el vaso.

La prueba del macropuzzle, un reto imposible para Carmen

La prueba consistía en montar un macropuzzle de piezas de madera gigantes. La mayoría del equipo se encargaba de sacar las piezas del agua, mientras que Zayra y Carmen tenían que colocarlas en la arena. Pero Carmen no podía con el peso y el tamaño de las piezas. “No puedo más, no tengo fuerza”, se quejaba desde el principio. “Venga, las arrastramos que lo estoy haciendo yo sola”, le pedía Zayra. Carmen intentaba seguir las instrucciones de Arantxa del Sol, que dirigía el puzzle, pero no lograba encajar las piezas. Finalmente, Carmen se derrumbó en la playa, llorando y recibiendo el aplauso de sus compañeros. “Lo has intentado, no pasa nada, es un juego. No pasa nada”, le consolaban. Carmen fue sustituida por Kike Calleja, pero ya era tarde.

El equipo perdió la prueba y Zayra Gutiérrez también se vino abajo. “Me voy a mi casa. Estoy sin comer, para mi esto no es un juego… estoy mal. Me voy a mi casa”, decía la hija de Guti, desesperada.

El verdadero motivo por el que Carmen amenazó con irse pero no se irá

A pesar de su deseo de abandonar Supervivientes, Carmen Borrego tiene un motivo de peso para quedarse: la penalización económica que tendría que pagar si lo hiciera. Según el contrato que firman los concursantes, si se van antes de tiempo, tienen que devolver parte del dinero que han cobrado por participar. En el caso de Carmen, se estima que su caché ronda los 30.000 euros, por lo que tendría que renunciar a una buena parte de esa cantidad si se marchara. Además, perdería la oportunidad de seguir ganando dinero con las entrevistas y exclusivas que podría dar tras su paso por el programa. Por eso, Carmen se lo piensa dos veces antes de tirar la toalla.

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