Por qué no deberías rellenar jamás una botella de plástico

Para muchos de nosotros rellenar de agua nuestra botella de plástico se ha convertido en una costumbre y además, es algo que nos hace sentir bien ya que es un plástico menos que lanzamos a la basura y contribuimos con el planeta.

Sin embargo, rellenar las botellas con agua puede provocar consecuencias para nuestra salud como las que te mostramos a continuación:

Higiene

De acuerdo con un artículo publicado en ‘Cosmo’, beber un trago de esta botella que has estado usando toda la semana sin lavar podría ser el equivalente a lamer la taza del inodoro.


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Las botellas de plástico están pensadas para un solo uso. Allí pueden alojarse microorganismos que provienen de nuestra boca, manos o los sitios donde las apoyamos;

Fuga de químicos

Uno de los mitos más extendidos es el de que las botellas de plástico pueden liberar en el agua componentes tóxicos para la salud. No es cierto, no hay problemas generales de seguridad en este sentido. Sin embargo, está comprobado científicamente que los recipientes de plástico rígido a base de policarbonato que contienen BPA o Bisfenol A, pueden liberarlo sobre el contenido. La rotura más mínima del plástico puede hacer que se liberen en el agua sustancias químicas dañinas para la salud.

También está demostrado que si el plástico se somete a temperaturas muy altas se multiplica la liberación de este aditivo.

Por otro lado, las botellas de plástico flexible hechas de tereftalato de polietileno, conocidas como PET por sus siglas en inglés, son 100% reciclables y no usan el Bisfenol A como aditivo. Se pueden identificar por su símbolo triangular negro, informa el portal BBC Mundo.

Recomendaciones

Si quieres seguir reutilizando y contribuir a la no contaminación del medio ambiente, sigue estas recomendaciones para reducir riesgos innecesarios: mira bien antes de beber si tiene alguna grieta o rotura y lávala con jabón suave después de cada uso.